Nuestra Historia
Todo comenzó en un año lleno de emociones y aprendizajes. Nunca imaginé que ese año marcaría el inicio de una aventura tan hermosa como la que Rose y yo hemos compartido desde entonces. Fue un año en el que experimenté tanto alegría como tristeza, y en medio de todas esas emociones, conocí a la persona que transformaría mi vida.
El 19 de enero de 2021, nuestros caminos se cruzaron por primera vez. Un simple comentario en una publicación de Instagram y la participación conjunta en eventos como el Drawing Jam fueron los primeros pasos de lo que se convertiría en una conexión profunda y sincera. A medida que pasaba el tiempo, continuamos encontrándonos en diferentes momentos, ya sea en streams o en nuestra "casa" compartida, Discord.
Poco a poco, comenzamos a compartir más de nuestras vidas. Yo le mostraba mis artes, le contaba mis historias, y sin darme cuenta, esos momentos se convirtieron en la base de nuestra relación. Rose, con su genuino interés, no solo admiraba lo que hacía, sino que también valoraba quién soy como persona. Me hizo ver mi potencial y me mostró cuánto valora mi dignidad.
Con el tiempo, nuestra confianza creció. Nos convertimos en moderadores de los canales del otro, administramos páginas y Discord juntos, y cada día, disfrutábamos de estar el uno para el otro, ayudándonos en nuestros proyectos y en nuestra vida diaria. Fue durante estos momentos compartidos que empecé a sentir algo más profundo por Rose. Sin embargo, tenía miedo de expresar mis sentimientos por temor a perder la hermosa amistad que habíamos construido.
Pero el amor es más fuerte que el miedo. Finalmente, me armé de valor y le confesé a Rose lo que sentía. Gracias a Dios, nuestra relación no solo se mantuvo, sino que se fortaleció. Desde ese momento, nuestras conversaciones se volvieron más cercanas, y pasábamos horas compartiendo pantallas, creando memorias inolvidables, y soñando con un futuro juntos.
Juntos, también comenzamos a ver los servicios de Elevation Church. Compartir esos momentos de fe y crecimiento espiritual con Rose fue algo especial. No es lo mismo experimentar la palabra de Dios solo, que hacerlo con alguien que realmente se preocupa por ti y comparte tu fe.
Con el tiempo, se hizo claro para ambos que nuestra relación no era una simple casualidad. Era una bendición de Dios. Cada día, nuestra fe crecía, y con ella, nuestra certeza de que este amor es un regalo divino. Decidimos entonces reestructurar nuestras vidas, poniendo en primer lugar aquello que realmente importa.
Hoy, mientras nos preparamos para dar el siguiente paso en nuestra relación, queremos celebrar cómo comenzó todo. Queremos compartir con nuestros seres queridos la bendición que ha sido este amor, un amor que ha crecido de manera natural, sin forzar nada, y que hoy se ha convertido en el centro de nuestras vidas.
Gracias a Dios por este hermoso amor que Rose y yo compartimos, y por cada momento que nos ha llevado hasta aquí.